INSTALACION
ES FUNDAMENTAL para que un electrificador logre desplegar todo su potencial y pueda trasmitirlo al cerco, construir una buena entrada de tierra. Es la parte más importante del sistema, porque es la que cierra el circuito. De ella depende la efectividad de la descarga eléctrica, “patada”, que recibirán los animales.
Cuando el alambre es tocado por un animal, la energía se vehiculiza por el suelo hasta la toma de tierra del equipo, por lo cual es necesario instalarla en un lugar donde haya humedad permanente. Es en los lugares húmedos donde el terreno ofrece una menor resistencia al paso de la corriente eléctrica. Incluso, también mejora cuando más caminos le damos a la descarga para llegar a la entrada de tierra, es por ello que se recomienda clavar tres (mínimo) o más caños galvanizados de una o dos pulgadas de diámetro y dos metros de largo, con una separación entre sí de tres metros (la entrada de la corriente mejorará cuantos más caños conectemos y más separados estén), plantados en forma lineal, formando un triángulo, un cuadrado o en forma de rueda de carro, dependiendo de la potencia del electrificador.
CUANTO MAS JOULES TENGA EL ELECTRIFICADOR, MÁS CAÑOS SON REQUERIDOS PARA APROVECHAR SU MÁXIMA ENERGÍA.

Estos caños deberán unirse entre sí, a través de alambre galvanizado de un solo tramo, sin empalmes ni añadiduras, firmemente unido a cada caño, por medio de una abrazadera con tuerca galvanizada (en lo posible) y conectados por último en el borne terminal de TIERRA (color verde) del electrificador.
Caños para la toma a tierra
A la hora de elegir los caños para armar la conexión de entrada de tierra, se debe prestar atención al conductor a utilizar, para que no aparezca corrosión galvánica que pueda afectar la instalación. Este es un fenómeno que se produce entre materiales que no son compatibles, apareciendo entre ellos una corriente eléctrica que ataca el galvanizado y termina oxidando el acero, pudiendo incluso, llegar a cortar el alambre.
El acero galvanizado y el aluminio son compatibles, pero no así, el cobre con el acero galvanizado. El óxido no permite hacer un buen contacto. Es uno de los causantes de las pérdidas de energía que generan la disminución de la intensidad de la “patada” en el alambrado. Por ello, se insiste en la importancia de utilizar materiales de calidad para la realización de todas las conexiones, ya que de ellas depende la efectividad y el rendimiento del sistema.
Las cañerías de los molinos son, sin duda, la mejor puesta a tierra que se dispone para la instalación de los equipos, siempre y cuando las mismas no sean de plástico. Por lo que, si en las cercanías de donde se piensa instalar un electrificador hay uno, se tendrá resuelto un punto clave en el armado de la puesta a la tierra.
ATENCIÓN: Consejos de Seguridad
- No hay que compartir la tierra de los electrificadores con las descargas de seguridad de otras instalaciones eléctricas, ya que el fin de estas es de descargar sobrecargas, con el consecuente riesgo, en el mejor de los casos, de quemar el electrificador o en el peor, de provocar un accidente grave a las personas o a los animales, por electrocución.
- Cada equipo debe contar con su puesta a tierra individual y no compartirla con otro.
- Las puestas a tierra de los electrificadores deben estar separadas a una distancia de al menos 10 metros entre sí y de las instalaciones de descarga de máquinas u otros equipos eléctricos.
- Si la entrada de tierra que se ha armado es insuficiente o está mal dimensionada, la consecuencia será una “patada” deficiente y es, en este punto, donde se cometen la mayoría de los errores.
Cuando falta humedad – Alternativas para solucionar este problema
En zonas arenosas, debido a la menor capacidad de retención de agua por parte del suelo, se deberían buscar zonas húmedas como tajamares, aguadas o molinos, para colocar la toma de tierra. Es aconsejable por otra parte, agregar tres o más caños a la instalación de tierra ya existente, a dos o tres metros de profundidad, como otra alternativa para mejorar el problema de la conductividad eléctrica a través de la tierra, buscando la humedad del suelo.
Pero si las condiciones de sequía son aún más rigurosas, hay que pensar en suplementar al sistema, cerrando el circuito en forma independiente del suelo, mediante la utilización de otro alambre no aislado, paralelo al vivo. Para ello se coloca un segundo hilo a la línea, quedando de esta manera un alambre electrificado por el equipo (vivo) y otro, conductor de retorno, conectado a la tierra del aparato. Este se pone en forma paralela al alambre electrificado; a cuarenta o cuarenta y cinco centímetros del suelo. De esta manera el alambre de retorno va a cumplir la función de llevar la energía que no puede propagarse por el suelo, hasta el electrificador, para poder así cerrar el circuito. El alambre de retorno a tierra del equipo no es necesario que esté aislado.

A la misma instalación, en caso de zonas áridas, donde la tierra es prácticamente “impermeable” a la conductividad eléctrica y además se requiera dela construcción de grandes extensiones, se puede recurrir al agregado de puestas a tierra puntuales, utilizando dos o más caños galvanizados cada cierta distancia, dependiendo de la aridez del suelo (de quinientos a tres milmetros), conectados al alambre de retorno de tierra, pudiendo aprovechar la humedad en las inmediaciones de las aguadas que hubiera en el recorrido del alambrado. Con esto ayudamos a transmitir la energía hacia el equipo, mejorando la conductividad eléctrica y; por ende, optimizamos el funcionamiento del sistema

En cualquier caso, para que funcione, el animal necesariamente debe tocar ambos alambres, para cerrar el circuito y producir la patada. Tener en cuenta que, tanto el alambre conductor, como el de retorno, deben ser independientes y no se pueden tocar bajo ningún concepto, ya que al hacerlo, se generará un cortocircuito, neutralizando la instalación.
Como requisito previo, para comenzar la construcción de un alambrado, es primordial planificar que es lo que se quiere hacer desde un principio. El programa Google Earth, muestra un globo terráqueo virtual, que permite visualizar múltiple cartografía, con base en la fotografía satelital. Esta aplicación es una herramienta útil para identificar y medir la superficie del campo donde se va a armar el sistema de pastoreo. Con ello se pueden presupuestar los insumos que demandará la construcción de las instalaciones; y una manera práctica de calcularlos, es hacer una proyección sobre la base de 1000 metros de alambrado.
La selección de postes a utilizar dependerá de la vida útil del cerco (permanente, temporal o portátil) y de su presupuesto. Espaciado de postes de línea sugerido para cerco eléctricos:
- Alambre/ Terreno llano: 25 a 30mt
- Alambre/Terreno ondulado 15 a 20mt
- Hilo o Cinta electroplástica 12 a 15mt
Se deben usar postes de madera de al menos 6 pulgadas de diámetro en las esquinas y los extremos de las líneas del cerco, debido a la tensión adicional en estos lugares.
a. Cercos eléctricos permanentes
El cálculo de los materiales necesarios para la construcción de los alambrados permanentes dependerá de la zona donde se van a instalar, del tipo y la especie de animales que se pretende contener; ya que, de acuerdo a ello, habrá que determinar la altura y la cantidad de líneas que habrán de desplegarse, optando por uno, dos, tres, hasta cinco hilos.



a.1 Cercos permanentes de uno a dos hilos
Se recomienda, para el caso de la instalación de uno o dos hilos, recurrir a un poste arrancador o de inicio y un poste terminal o torniquetero, de 2,40 metros, enterrados a 1000 metros entre sí, provistos de crucero o peón, con la finalidad de darle resistencia al alambrado a momento de estirarlo.
Entre los dos postes se colocarán 25 estacones de 2 metros, enterrados cada 40 metros. Otra alternativa consiste en la utilización de postes metálicos, muy prácticos, por su facilidad de transporte, permitiendo un rápido clavado.
Cuentan, además, con la posibilidad de instalar de uno a cinco hilos, hasta una altura de 120 cm del suelo.
a.2 Cercos permanentes de tres a cinco hilos
La instalación de un alambrado permanente de tres a cinco hilos, requiere mayor fortaleza, por lo cual, los postes esquineros de arranque y los torniqueteros, de 2,40 metros, deberán enterrarse con crucero o peón y un puntal, con la finalidad de aumentar la fortaleza del alambrado al momento deestirarlo. Entre los dos postes, en este caso, se deben colocar 33 estacones de 2 metros, enterrados cada 30 metros.
a.3 Alambre adecuado para el tendido de las líneas permanentes
Para la construcción de callejones y divisiones permanentes, se aconseja la utilización de alambre galvanizado17/15, pudiendo reemplazarse por el 16/14 de alta resistencia o el alambre redondo de 2,64 mm de diámetro.
Para atar el alambre en los esquineros, desde donde arranca la línea, se debe recurrir al uso de aisladores que toleren la tensión del estirado, sin romperse.
Deben ser de buena calidad, ya sean de cerámica, plástico o de fibra de vidrio y nylon de larga duración. Además de la calidad del material, un buen aislador debe asegurar una distancia mínima (aproximadamente quince milímetros) entre el alambre a electrificar y el que se pretende aislar, asegurando que no se toquen o que pueda haber una fuga de tensión entre ambos.
El alambre se deberá sujetar a los estacones y varillas, por medio de aisladores, de manera tal, que permitan el libre deslizamiento del mismo, para facilitar el estiramiento y poder bajarlo o subirlo, para permitir el paso de vehículos y animales. Los indicados son los de plástico y mejor aún, si tienen algún tratamiento contra los rayos ultravioletas.
De ser necesario, para cada claro o espacio entre los postes menores, se puede recurrir a la colocación de varillas. Desde el inicio de la construcción, hay que prever que todo el sistema diagramado esté perfectamente aislado, de modo tal, que sólo se cierre el circuito, cuando un animal toque el alambre.
a.4 Construcción de parcelas y líneas transitorias
Para una correcta planificación de las parcelas a construir, hay que tener en cuenta la superficie del potrero, para determinar la cantidad de unidades de pastoreo que se requieren, de acuerdo a la oferta y al tipo de forraje a consumir.
Para su construcción se pueden usar materiales mucho más livianos, para permitir una fácil instalación y posterior desarmado, como varillas plásticas, carreteles, hilo electroplástico, etc.
Los postes esquineros se deben plantar con un muerto, en cada uno de los ángulos del lote, para otorgarle rigidez y resistencia a la instalación. Entre cada poste se colocarán varillas plásticas o metálicas, cada 20 o 25 metros. Ambas alternativas se caracterizan por su practicidad y poco peso y vienen diseñadas para poder desplegar el alambre a varias alturas.
Para un mejor y más eficiente manejo del sistema que se va a construir, las parcelas se deberán diseñar de manera tal, que permitan trabajar por sectores, para poder conectarlos y desconectarlos; así se podrán mantener electrificados los potreros en uso y desconectados aquellos que están en periodo de descanso. Para esto, un elemento de suma utilidad son las llaves de corte. Estas, a su vez, permiten hacer reparaciones en la línea sin la necesidad de deshacer los puentes de unión fijos, haciendo más eficiente las tareas de mantenimiento y control de las mismas.
De acuerdo a la especie, tipo de animales y zona, el sistema requerirá la utilización de uno a cinco hilos. Las opciones de los alambres a utilizar van desde el galvanizado 16/14 de alta resistencia o alambres de menor sección, como los redondos de 2,25 mm o de 1,80 mm de diámetro; hasta el hilo plástico de alta conductividad, con hebras metálicas, dependiendo de la superficie de las parcelas diagramadas.
Para el aprovechamiento del pasto destinado a bovinos, en zonas semiáridas y áridas, con escasa humedad en el suelo, tanto para los alambrados permanentes como para los transitorios, de deberán desplegar tres hilos, de los cuales, dos estarán electrificados y uno actuará como retorno.
En las divisiones destinadas al pastoreo de OVINOS Y CAPRINOS, habrá que recurrir al tendido de cinco hilos, actuando dos de ellos como retorno, alternando con los hilos electrificados. Las líneas que funcionarán como retorno no es necesario aislarlas.
Tanto los ovinos como los caprinos, son animales difíciles de contener. Para ello, lo primero que hay que saber, es que ellos reciben la “patada” a través de las pezuñas, el morro o zonas del cuerpo con muy poco pelo/lana.
Por otro lado, los animales deberán recibir un aprendizaje desde chicos, para aprender a respetar el alambre electrificado, debido a que algo que es aprendido a temprana edad, perdura en el tiempo. Para ello, después de la parición, cuando se realizan, por ejemplo, tareas de señalada o esquila, se construye una pequeña parcela electrificada, donde se introducirán los corderos / chivitos. Se aconseja colocar en los hilos algún elemento que les llame la atención, como pequeños trozos de plástico u otro material. Estos señuelos les llaman la atención y como sienten curiosidad, al ir a olfatearlos, tocarán los hilos electrificados y recibirán la descarga, con lo cual aprenderán que al tocar los hilos sentirán un fuerte dolor.
Otro recurso práctico para el armado de parcelas destinadas al pastoreo intensivo, es la utilización de redes electrificadas. Estas mallas vienen en rollos de 50 metros de largo por 90 centímetros de alto y son ideales para la contención de ovinos y caprinos.
En zonas en donde la incidencia de las tormentas eléctricas es alta, las nubes inducen o producen descargas (rayos) sobre el alambre electrificado, pudiendo ocasionar la destrucción de los equipos electrificadores instalados.
Utilice nuestros dispositivos protectores para instalar en la línea, que permiten resguardar a los equipos contra las descargas eléctricas. Pero hay que destacar que la instalación de estos módulos no significa una protección total y a su vez requieren de un control permanente, ya que se los debe reemplazar cuando se los encuentre deteriorados como consecuencia de una descarga.
Este sistema provee una gran protección contra descargas atmosféricas inducidas sobre las líneas de alambrado, salvando al electrificador de los daños que suceden cuando estas descargas llegan hasta el equipo. (ver ilustración para su instalación).
Los KIT ANTIRAYOS no garantizan el 100% de protección contra descargas atmosféricas dado que esto depende de las magnitudes de las mismas. Se sugiere que durante tormentas eléctricas, desconectar la conexión del borne “alambrado” del electrificador. Si el equipo es de 220 Volts también desenchúfelo.

Si se ha armado la línea usando los insumos adecuados y se ha procedido a la correcta conexión del equipo, el voltaje debe ser uniforme a lo largo de toda la instalación.
Si algo falla, baja el voltaje y no habrá energía suficiente en la línea, produciendo como resultado una “patada” insuficiente o nula. Recordar que el voltaje mínimo, para control de bovinos es de 3000 V y para contener a los ovinos, caprinos y porcinos no deberá ser menor a 3500 V.
Por debajo de estos voltajes, la “patada” que se produce es ineficiente para detener a los animales. Por este motivo, hay que verificar periódicamente el nivel de tensión (voltaje) de la instalación.

El instrumento indicado para detectar las fallas es un voltímetro, el cual permite verificar el voltaje desde la salida del electrificador hasta los piquetes.
Si bien la construcción de un sistema de alambrados es sencilla y su armado insume relativamente poco tiempo, cuando no se utilizan los insumos adecuados y no se presta atención a su correcta instalación, el trabajo de mantenimiento y control será ostensiblemente mayor por lo que, para ser más ordenados, es aconsejable trabajar diagramando previamente las parcelas por sectores, porque:
• Permite trabajar en forma individual con cada uno de ellas.
• Facilita la tarea de identificación y solución de problemas.
• Si al desconectar un sector, el voltaje sube, se sabrá en qué sección se encuentra la falla.
La recomendación de usar los elementos adecuados, significa también un ahorro potencial de tiempo de mantenimiento, porque evita la necesidad de recambio permanente de los insumos precarios o de mala calidad.
Para aprender a encontrar una pérdida es necesario conocer cómo se comporta el voltaje de la “patada”. Este es el único parámetro medible que nos indicará cómo está funcionando el sistema. Su conocimiento, tanto del productor, como el del personal que lo maneja, estimulará un buen mantenimiento de la instalación.
Al comprobar con un voltímetro que la patada es baja o insuficiente, es necesario seguir una metodología. Para descartar cualquier problema en el electrificador, debemos en primer lugar hacerle una medición: quitar de sus bornes las conexiones al cerco y a la toma de tierra y medir entre ellos (punta del voltímetro al borne “Alambrado” y estaca del voltímetro al borne “Tierra”). Así estaremos realizando lo que se llama una medición “en vacío”, es decir sin la “carga” del alambrado.
Planifique las aberturas de las puertas en su instalación en lugares donde las personas, los animales y vehiculos necesiten un fácil acceso a galpones, establos o pasturas.
Coloque puertas en lugares lógicos para que el ganado se mueva voluntariamente a través de ellas. También debe considerar los diferentes tipos de puertas que usará en su sistema. Un tipo de puerta más permanente, como una puerta de metal pesado o madera, puede funcionar mejor para las aberturas a lo largo del perímetro.
Para aberturas en cercas interiores que se usan para dividir un potrero grande en potreros individuales, una abertura de puerta más simple, como un solo alambre conectado a la manija de la puerta, es lo idea.
Debe haber una manija de puerta para cada alambre o hilo electrificado.
Las puertas electrificadas están hechas del mismo tipo de alambre que el material utilizado en la cerca. Es conveniente mantener siempre flojo el alambre de las mismas, para facilitar la tarea de apertura y cerrado. También se puede usar cinta electroplástica para darle mayor visibilidad a la tranquera.


Para que la cerca permanezca electrificada, incluso cuando la puerta está abierta, necesitará un cable de conexión subterráneo para llevar la corriente eléctrica debajo de la puerta que se abre hacia el otro lado. Recomendamos usar nuestro alambre subterráneo aislado de 1.8mm cable. Una puerta de metal o madera no electrificada también requiere un cable subterráneo.


